La invención de Gabriela Mistral

Gabriela Mistral percibió claramente hasta qué grado su quehacer como escritora, en cuanto a mujer autodidacta de procedencia rural, dependía de las atribuciones e imposiciones de la crítica. En este sentido, y entre sus variados y no pocas veces contradictorios discursos y actividades para figurarse a sí misma, resulta reveladora su autopresentación en una carta a Eduardo Barrios. Reclama en este escrito, anterrior a 1915, que le llamen "viuda" para escapar de las maniobras sexistas de la ccrítica masculina y para que su obra se califique exlcusivamente según criterios literarios. De todos modos, puede constatarse que el malestar de Mistral respecto de la literatura como institución no se resuelve por la vía del enmascaramiento y el uso del seudónimo, La ambivalencia no sólo no se disipa, sino que está inscripta en el inventado nomnbre. 

Lo que -sobre este trasfondo- deviene crucial en el específico caso de la chilena, anudando con la poética martiana, es el reconocimiento de que no es posible ni deseable la autonomía estética absoluta, sino que, más allá de toda casualidad simple, la poesía tal como la proyecta es un campo necesariamente "impuro" ya que se mezclan en él lo estético y lo social. 

Podría decirse -remitiendo a la reacción del crítico Alone cuando apareció Desolación por primera vez en Chile en 1923- que la poesía de Mistral cumple un claro desorden sopbre el paisaje de la lírica del momento. Un desorden que por mantenerse adherido estructuralmente al modernismo no es, sin embargo, menos significativo que el que producen las vanguardias que irrumpen casi simultáneamente: la poeta desordena por ser "familiar y bárbara, dispareja y ´spera" y sus lectores -teme Alone- "podrán tacharla de obscura y retorcida, porque sus lágrimas corren turbias". Nos gustaría volver sobre el extrañamiento de Alone frente a la turbiedad de la poesía de Mistral que contrasta con el brillo de la lírica modernista y explorar más a fondo esta "turbiedad", teniendo presente que la poética de la chilena es determinable menos en sus enunciados ostentativos que en los encubiertos, los de doble fondo, los equívocos, como también en sus modos de vincularse con otros/as poetas y poéticas, y ante todo, en las operaciones de sus poemas. En este sentido, la imagen de Alone puede leerse como un efecto de estas operaciones, es decir, un efecto que dice algo sobre el funcionamiento de su poética. ¿Qué se asocia con la mencionada turbiedad? Y ¿de qué manera Mistral hace irrumpir, en su poesía, los reversos de la belleza?

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